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LAS TÉCNICAS DE ENERGÍA MUSCULAR

Introducción

Las técnicas de energía muscular, desarrolladas por Fred Mitchell Sr. y continuadas por su hijo, Fred Mitchell Jr., son un enfoque terapéutico innovador en el campo de la medicina osteopática. Estas técnicas han sido ampliamente reconocidas y utilizadas desde que se publicó el trabajo de Mitchell Sr. en el anuario de la American Academy of Osteopathy en 1958.

La técnica de energía muscular se basa en la activación controlada y precisa de los músculos del paciente, en contra de una fuerza opuesta aplicada por el terapeuta. A través de esta activación, se busca lograr una serie de objetivos terapéuticos, como mejorar la flexibilidad, aumentar la amplitud de movimiento, aliviar el dolor y restaurar el equilibrio muscular.

Una de las principales ventajas de las técnicas de energía muscular es su capacidad para abordar específicamente las disfunciones musculares y articulares. Al trabajar directamente con los músculos del paciente, el terapeuta puede:

  • Identificar y corregir desequilibrios musculares.
  • Mejorar la función biomecánica y 
  • Promover la curación y la recuperación.

Estas técnicas también se han utilizado con éxito en el tratamiento de una amplia gama de afecciones, como lesiones deportivas, trastornos musculoesqueléticos y problemas posturales. Además, se ha observado que las técnicas de energía muscular pueden complementar y potenciar otros enfoques terapéuticos, como la manipulación osteopática y la terapia física.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que las técnicas de energía muscular requieren de un enfoque preciso y un conocimiento profundo de la anatomía y la fisiología muscular. Por lo tanto, su aplicación clínica debe ser realizada por profesionales capacitados en medicina osteopática.

  1. Las técnicas de energía muscular son un enfoque terapéutico eficaz y prometedor en el campo de la medicina osteopática. 
  2. Ofrecen beneficios significativos en el tratamiento de diversas afecciones musculares y articulares. 
  3. Con una aplicación clínica adecuada, las técnicas de energía muscular pueden ayudar a mejorar la función musculoesquelética, aliviar el dolor y promover la recuperación de los pacientes.

DEFINICIÓN DE LA TÉCNICA DE ENERGÍA MUSCULAR.

La técnica de energía muscular, según la definición de Fred Mitchell Jr., se refiere a un sistema de terapia manual que combina la precisión de la movilización pasiva con la eficacia, seguridad y especificidad de las terapias de reeducación y ejercicio terapéutico. En esta técnica, el terapeuta tiene el control y localiza los procedimientos, mientras que el paciente aporta las fuerzas y energías correctivas siguiendo las instrucciones del terapeuta. Mitchell destaca que, si bien los conceptos y técnicas de energía muscular son complejos, también son lógicos, y una vez que se comprenden los conceptos, la aplicación sistemática de la técnica se vuelve más sencilla.

Los principios técnicos de las técnicas de energía muscular requieren la cooperación activa del paciente, quien realiza contracciones musculares específicas en una dirección precisa. Estas contracciones se realizan en colaboración con la movilización respiratoria y la dirección de movimiento del hueso asociado a una articulación particular. 

Los objetivos fundamentales de estas técnicas son: 

  • Reducir la hipertonía muscular.
  • Mejorar el rango de movimiento.
  • Promover la movilidad articular.
  • Optimizar la función respiratoria y circulatoria, y 
  • Fortalecer el lado más débil en casos de asimetría muscular.

CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DE LA TÉCNICA NEUROMUSCULAR.

Las técnicas de energía muscular ofrecen una serie de características y ventajas que las hacen destacar en el campo de la terapia manual. Una de las principales ventajas es que se consideran seguras y no invasivas, siempre y cuando se sigan las precauciones adecuadas, lo que las convierte en una opción atractiva para los pacientes.

Además, estas técnicas permiten un descubrimiento eficiente de “disfunciones clave”, ya que facilitan la identificación precisa de áreas problemáticas y su posterior corrección. Esto resulta especialmente beneficioso tanto para los terapeutas como para los pacientes, ya que se pueden abordar de manera específica las disfunciones identificadas.

En el ámbito educativo, la técnica de energía muscular proporciona un marco conceptual útil para los estudiantes de terapia manual. Es considerada como el primer paso lógico en el estudio de esta disciplina, ya que sienta las bases para comprender otras modalidades de tratamiento manual. Aquellos que dominan esta técnica encuentran más fácil y preciso aprender técnicas adicionales, lo que les brinda una mayor versatilidad en su práctica.

Desde el punto de vista técnico, las técnicas de energía muscular requieren la participación activa del paciente. Este realiza contracciones musculares específicas en una dirección precisa, en colaboración con la movilización respiratoria y la dirección del movimiento del hueso asociado a una articulación particular. Estos principios técnicos buscan reducir la hipertonía muscular, mejorar el rango de movimiento, promover la movilidad articular, optimizar la función respiratoria y circulatoria, y fortalecer el lado más débil en casos de asimetría muscular.

ORÍGENES, EVOLUCIÓN Y CONSIDERACIONES DE LA TÉCNICA DE ENERGÍA MUSCULAR.

Las técnicas de energía muscular tienen sus raíces en el trabajo de pioneros como T.J. Ruddy DO, Carl Kettler DO y Fred Mitchell Sr. DO. Ruddy desarrolló el sistema de «ducción resistiva», mientras que Kettler enfatizó el equilibrio de las tensiones miofasciales antes de realizar ajustes articulares. 

Fred Mitchell Sr. introdujo el concepto de energía muscular y su hijo, Fred Mitchell Jr., continuó su legado.

A lo largo de la evolución de la técnica, otros profesionales como Karen Levitt y Vladimir Janda realizaron contribuciones significativas. Levitt introdujo el método de «relajación postisométrica», mientras que Janda propuso el término «estiramiento post facilitación». Además, la fisioterapia ha adoptado una variación conocida como Facilitación Neuromuscular Propioceptiva (FNP) para el fortalecimiento de los músculos debilitados de forma neurológica.

La influencia de la facilitación neuromuscular propioceptiva (FNP), desarrollada por Kabat, Knott y Voss en la década de 1940, ha sido objeto de debate en relación con las técnicas de energía muscular. Algunos argumentan que, si bien no derivan directamente de la FNP, comparten similitudes en cuanto a la reeducación muscular y la mejora del rango de movilidad.

Fred Mitchell Jr., continuando el trabajo de su padre, publicó sus investigaciones en el «Year Book of the American Academy of Osteopathy» en 1958. En estas publicaciones, describió técnicas de corrección que involucran el esfuerzo activo del terapeuta y la colaboración respiratoria y muscular del paciente. Sus estudios se centraron en el tratamiento directo de los tejidos blandos, especialmente en las fascias, y también destacaron el método de liberación facial de Neidner previo a la corrección articular.

Además, Mitchell Jr. introdujo la técnica de relajación post isométrica, que consiste en aplicar una suave presión para mejorar la articulación y restaurar el movimiento restringido.

A lo largo de los años, las técnicas de energía muscular han sido enseñadas a numerosos médicos y profesionales de la salud. En 1970, se llevó a cabo el primer curso de 5 días en Fort Dodge, Iowa, al que asistieron médicos osteópatas destacados. Estos cursos se expandieron por todo el país y en 1972 se grabaron en video los procedimientos de examen y tratamiento en la Facultad de Medicina Osteopática de la Universidad Estatal de Michigan.

Tras el fallecimiento de Fred Mitchell Sr. en 1974, la American Academy of Osteopathy estableció un comité compuesto por médicos capacitados en las técnicas de energía muscular. El objetivo era difundir el trabajo de Mitchell y desarrollar un manual para cursos de 5 días, permitiendo que otros profesionales se familiarizaron con esta técnica. Durante las décadas de 1970 y 1980, se dictaron cursos en varias facultades de Medicina Osteopática, y las técnicas de energía muscular se integraron en los programas educativos.

En 1979, Fred Mitchell Jr., Moran y Pruzzo publicaron un manual que se convirtió en una referencia importante en las facultades de Medicina Osteopática. En 1999, Fred Mitchell Jr. publicó un texto exhaustivo dedicado al enfoque de la energía muscular, consolidando aún más su aplicación en el campo de la medicina manipulativa osteopática. En la actualidad, estas técnicas son utilizadas por muchos fisioterapeutas y forman parte integral del programa de Medicina Osteopática.

Es importante tener en cuenta que dominar la técnica de energía muscular requiere tiempo y práctica. Aunque se sugiere como un primer paso en el aprendizaje de la terapia manual, los seminarios de capacitación han ido extendiéndose a medida que se reconoce la necesidad de adquirir competencia en su aplicación clínica.

Es fundamental seguir las medidas de seguridad preventiva al utilizar la técnica de energía muscular. Aunque se considera segura, existen contraindicaciones y situaciones en las que no se recomienda su uso. 

  • Pacientes poco colaboradores e insensibles.
  • Recién nacidos y niños pequeños y 
  • Aquellos con senilidad avanzada 

deben ser excluidos. 

También se debe tener precaución en casos de 

  • miopatías primarias, 
  • lesiones musculares 
  • dolor muscular excesivo.

En cuanto al descubrimiento y corrección de disfunciones clave, Mitchell desarrolló un procedimiento de análisis en 10 pasos que facilita este proceso.

En resumen, la técnica de energía muscular ha evolucionado a lo largo de los años, fusionando diversos enfoques y recibiendo contribuciones de varios profesionales. Desde sus orígenes con Rudy, Kettler y Fred Mitchell Sr., hasta los aportes de Levitt, Janda y la aplicación de la FNP en la fisioterapia, esta técnica continúa siendo utilizada y enseñada en el campo de la medicina osteopática. Sin embargo, es importante reconocer las consideraciones de seguridad y la necesidad de tiempo y práctica para dominarla adecuadamente.

Tipos de técnicas de energía muscular.

Relajación Muscular mediante Técnica de relajación posisométrica.

Aunque Fred Michael padre, sobre 1940, fue el primero en hablar del concepto de relajación post isométrica basado en el reflejo inhibitorio de los órganos tendinosos de Golgi, fue Fred Mitchell junior el que afirmó que después de una contracción isométrica se producía un estado opuesto del sistema neuromuscular que permitía un estiramiento pasivo sin que se produjera un reflejo miotático de defensa.

Realización de la técnica.

Para llevar a cabo esta técnica pediremos una contracción del músculo diana. de aproximadamente entre 10 y un 15% de la fuerza que sea capaz de desarrollar el paciente, al cual opondremos una resistencia, durante unos 5 segundos aproximádamente, de igual fuerza para que se produzca la isometría buscada. 

La tensión que se genera en la parte miotendinosa estimula a los órganos de golgi lo cual producirá una inhibición de la contracción muscular, momento en el cual aprovecharemos para buscar una nueva barrera motora.

El objetivo de la relajación post isométrica es conseguir una relajación del músculo diana por lo tanto podrá ser usado en todos aquellos casos que cursan con hipertonía de un elemento neuromuscular que consideremos que sea necesario tratar para el objetivo final.

Esta técnica se puede utilizar:

  • con el único objetivo del tratamiento del músculo afectado o también 
  • como una maniobra preparatoria para una movilización articular posterior.

Además, puede utilizarse complementariamente la colaboración respiratoria.

Movilización articular mediante el uso de las Técnicas de Energía Muscular.

Las disfunciones somáticas de las articulaciones implican un proceso de facilitación al cual se asocia una hipertonía de alguno o algunos de los músculos que se relacionan con esta provocando una disminución del movimiento y una alteración del patrón biomecánico del mismo.

Cuando este mecanismo adaptativo se fija en el tiempo comienzan a darse cambios estructurales tanto a nivel articular como tisular implicando a las carillas articulares a los elementos cápsula ligamentarios y a los músculos relacionados:

  • Comprometiendo a los cartílagos articulares.
  • Provocando fibrosis capsulo ligamentaria y miotendinosa.

Realización de la técnica.

Es preciso conocer con detalle los músculos implicados en el movimiento específico de la articulación que vamos a tratar para de esta forma solicitar una acción concreta de los mismos en relación con el patrón biomecánico que queremos restablecer.

Una vez hemos determinado la posición exacta del paciente y la barrera de restricción de la movilidad solicitaremos a este que lleve a cabo una contracción muscular de entre el 15 y el 25% de su fuerza que el terapeuta deberá de resistir durante unos 5 segundos aproximadamente.

Posteriormente aprovechando la relajación post isométrica del grupo muscular implicado ganaremos una nueva barrera de movilidad a nivel articular.

Hay que tener en cuenta que además de la contra resistencia el terapeuta deberá de aplicar algún tipo de fuerza dirigida a la corrección articular.

Esta fuerza puede ser activa mediante un apoyo óseo véanse los ejemplos de las técnicas para el iliaco en anterioridad o en posterioridad (ilustración 1) o pueden utilizar el propio peso o la posición del paciente para propiciar un punto fijo que nos sirva como apoyo de palanca para conseguir la corrección véase el ejemplo de las técnicas para las torsiones sacras anterior (ilustración 2) y posterior.

El objetivo final de la técnica es conseguir reducir la facilitación neuromuscular que mantiene la disfunción somática articular, además de proporcionar un nuevo horizonte biomecánico a la articulación que se encuentra en disfunción somática.

Complementariamente pueden llevarse a cabo otras maniobras pasivas y/o de alta velocidad y baja amplitud. A.V.B.A. .

Como en el resto de las técnicas podemos utilizar la colaboración respiratoria.

Asistencia respiratoria.

No todos los autores hablan del concepto de “asistencia respiratoria” el cual, a mi forma de entender, no se debe confundir con la colaboración respiratoria.

Para entender el concepto de “asistencia respiratoria” deberíamos de ahondar en algunos aspectos que Andrew Taylor Still define dentro de lo que él llama el concepto vinculante respiración circulación y la influencia y la relación de la respiración torácica sobre:

  • El movimiento de todos los líquidos corporales y 
  • Sobre los patrones de movimiento de flexoextensión y rotación interna rotación externa que se hayan implícitos dentro del paradigma del MRP o Movimiento o mecanismo respiratorio primario.

Mediante la asistencia respiratoria pretendemos despertar alguno o varios de los siguientes mecanismos:

  • Movimientos de la columna en flexión o extensión. Recordemos que durante la inspiración se produce un efecto de rectificación de las curvaturas de la columna que se invierte en la espiración.
  • Pelvis. El sacro se verticaliza durante la inspiración y se horizontaliza durante la espiración y a su vez los iliacos realizan un movimiento de anterioridad y posterioridad durante la inspiración y la espiración respectivamente.
  • Extremidades. Las extremidades se da un movimiento de rotación externa durante la inspiración y de rotación interna durante la espiración.

El efecto se consigue pidiendo al paciente inspiraciones o espiraciones forzadas.

El reflejo óculo céfalo giro.

El reflejo óculo céfalo giro describe una situación de coordinación entre los movimientos de la cabeza y los movimientos del ojo.

Descrito inicialmente por el médico francés François Magendie en el siglo XIX observó y describió el reflejo óculo cefálico como parte de su estudio sobre los reflejos del sistema nervioso. Sus hallazgos sentaron las bases para la comprensión de este reflejo y su relación con el sistema vestibular y los movimientos oculares en respuesta a los cambios en la posición de la cabeza. Desde entonces, el reflejo óculo cefálico ha sido ampliamente estudiado y se considera un componente importante de la evaluación neurológica en los seres humanos.

En nuestro caso vamos a utilizar dicho reflejo óculo céfalo giro para despertar las contracciones mínimas adaptativas de determinados grupos musculares de la base del cráneo y los segmentos cervicales y dorsales altos con el objeto de producir una relajación post isométrica de los mismos que nos permita corregir algún tipo de disfunción somática que se localice a estos niveles.

Es frecuente utilizarlo en las disfunciones occipital Atlas axis (ilustración 3) así como en las disfunciones tanto en flexión como en extensión con componentes de lateroflexión y rotación de los segmentos cervicales bajos.

También pueden utilizarse para el tratamiento de las cuatro primeras vértebras dorsales, aunque en este caso considero que la técnica va perdiendo eficacia a medida que vamos descendiendo niveles desde la base del cráneo hasta la columna dorsal.

En cualquier caso, siempre es aconsejable tener en cuenta la interrelación que existe entre la visión foveal y la visión retiniana y los mecanismos por los cuales se producen sistemas de adaptación entre el movimiento de nuestros ojos y los movimientos de la cabeza.

Realización de la técnica.

En la realización de esta técnica debemos de tener en cuenta que la asistencia respiratoria es un componente para añadir a:

  • brazos de palanca y  
  • contracciones isométricas 

por lo tanto, se trata de un compendio de fuerzas en las cual es el desbordamiento de la contracción muscular de los sinergistas del globo ocular nos van a ayudar a conseguir una contracción isométrica que nos proporcione una relajación post isométrica que nos permita ganar una nueva barrera motora.

Se puede utilizar tanto para relajar la musculatura diana como para conseguir la resolución de una disfunción somática.

Inhibición recíproca.

La inervación recíproca es un concepto neurofisiológico que describe la interacción entre los músculos agonistas y antagonistas en el sistema neuromuscular. 

Se refiere a la conexión funcional entre los nervios motores que activan los músculos agonistas (los que realizan una acción específica) y los nervios motores que inhiben los músculos antagonistas (los que se oponen a la acción de los agonistas). Esta interacción es esencial para generar movimientos coordinados y controlados.

La inervación recíproca se produce en la médula espinal, donde ocurre una interacción compleja entre diferentes neuronas y vías nerviosas. 

El mecanismo básico implica la estimulación de las motoneuronas alfa que activan los músculos agonistas, al mismo tiempo que se inhiben las motoneuronas gamma que inervan los músculos antagonistas. Esto permite una contracción muscular suave y coordinada.

Este concepto fue descrito por primera vez por Charles Scott Sherrington, un fisiólogo británico, en el siglo XIX. 

Sherrington formuló las leyes de la fisiología neuromuscular, que establecen principios fundamentales sobre el funcionamiento del sistema nervioso y los músculos. Sin embargo, la inervación recíproca en sí misma no es una de las leyes de Sherrington.

Para comprender mejor el proceso de inervación recíproca, es importante tener en cuenta algunos conceptos clave:

Agonista: Es el músculo principal responsable de realizar una acción específica. Por ejemplo, en el movimiento de flexión del antebrazo, el bíceps braquial es el agonista.

Antagonista: Es el músculo que se opone a la acción del agonista. En el ejemplo anterior, el tríceps braquial es el antagonista, ya que se extiende mientras el bíceps se flexiona.

Neuronas motoras alfa: Son las neuronas que se encargan de enviar señales desde la médula espinal a los músculos agonistas, lo que desencadena su contracción.

Neuronas motoras gamma: Son las neuronas que inervan los músculos antagonistas y, cuando se inhiben, permiten que el agonista se contraiga de manera efectiva.

Reflejo miotático: Es un reflejo que ocurre cuando un músculo se estira repentinamente, lo que provoca una contracción refleja del músculo agonista y una inhibición del músculo antagonista.

Estos conceptos clave son fundamentales para comprender cómo la inervación recíproca coordina los movimientos musculares y garantiza un control preciso y equilibrado del sistema neuromuscular.

Sherrington propuso algunas ideas y conceptos que sentaron las bases para comprender el funcionamiento del sistema nervioso. Algunos de sus principales hallazgos y conceptos incluyen:

Ley de la sinapsis: Sherrington fue pionero en el estudio de las sinapsis neuronales, que son las conexiones entre las neuronas que permiten la transmisión de señales eléctricas y químicas. Describió cómo las señales se transmiten de una neurona a otra y acuñó el término «sinapsis» para referirse a esta conexión funcional.

Concepto de integración sensorial: Sherrington demostró que el sistema nervioso integra y procesa información de diferentes receptores sensoriales para generar respuestas motoras adecuadas. Esto implicaba la convergencia de señales sensoriales en la médula espinal y el cerebro.

Concepto de facilitación e inhibición: Observó que las señales nerviosas pueden facilitar o inhibir la excitabilidad de las neuronas y los músculos. Por ejemplo, describió cómo la estimulación de ciertas áreas del sistema nervioso central puede facilitar la contracción muscular, mientras que la estimulación de otras áreas puede inhibirla.

La inervación recíproca es un proceso neurofisiológico que ocurre en el sistema nervioso para permitir movimientos coordinados y equilibrados. Se refiere a la conexión funcional entre los nervios motores que activan los músculos agonistas (los que realizan una acción específica) y los nervios motores que inhiben los músculos antagonistas (los que se oponen a la acción de los agonistas).

Cuando un músculo agonista se contrae, se envía una señal a través de las neuronas motoras alfa que inervan ese músculo, lo que provoca su activación y contracción. Al mismo tiempo, se envía una señal a través de las neuronas motoras gamma que inervan los músculos antagonistas, lo que causa su inhibición. 

Esto permite que el músculo agonista se contraiga de manera efectiva sin la interferencia de la actividad de los antagonistas.

Los efectos de la inervación recíproca son cruciales para el control motor y la coordinación de los movimientos. 

Algunos de los efectos incluyen:

  • Coordinación de movimientos: La inervación recíproca asegura que los músculos agonistas y antagonistas trabajen en armonía para producir movimientos precisos y controlados. Esto evita la aparición de fuerzas opuestas que interfieran con el movimiento deseado.
  • Estabilidad y equilibrio: Al inhibir los músculos antagonistas durante la contracción de los agonistas, la inervación recíproca contribuye a la estabilidad y el equilibrio durante los movimientos. Esto ayuda a mantener una postura adecuada y a evitar movimientos no deseados o incoordinados.
  • Control preciso de la fuerza: La inervación recíproca permite ajustar la cantidad de fuerza generada por los músculos agonistas. Al inhibir la actividad de los músculos antagonistas, se evita que generen resistencia excesiva, lo que facilita el control preciso de la fuerza muscular.
  • Reflejos de estiramiento: La inervación recíproca también está implicada en los reflejos de estiramiento muscular, también conocidos como reflejos miotáticos. Cuando un músculo se estira repentinamente, se produce una contracción refleja del músculo agonista y una inhibición del músculo antagonista, lo que ayuda a mantener la longitud y la tensión adecuadas del músculo.

En resumen, la inervación recíproca es esencial para la coordinación y el control motor, permitiendo que los músculos agonistas y antagonistas trabajen en conjunto de manera equilibrada. Esto garantiza movimientos suaves, precisos y controlados.

Realización de la técnica.

Esta técnica se aplica fundamentalmente sobre músculos que se encuentran altamente contracturados.

Por ejemplo, es común utilizarlo durante el tortícolis aplicándolo en el músculo esternocleidomastoideo para provocar una inhibición del espasmo excéntrico de dicho músculo.

Al tratarse de músculos que se encuentran en un estado excepcionalmente sensible podemos entender que el estímulo o fuerza de contracción debe de ser mínima, la exclusivamente necesaria para provocar una ligerísima contracción muscular.

En este caso la contracción muscular isométrica se mantiene durante 10 segundos no siendo necesario ganar barrera motora cada vez que el paciente desiste en la contracción del músculo.

Bibliografía:

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  • Osteopatía modelos de diagnóstico, tratamiento y práctica de Jon Parsons y Nicolas Marcer. Editorial Elsevier Churchill Livingstone ISBN 978-84-8174-990-8.
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  • “The Muscle Energy Manual: Evaluation and Treatmentof the Pelvis and Sacrum, Volume Three” por Fred L. Mitchell Jr., DO, FAAO, FCA y P. Kai Galen Mitchell 3.
  • Muscle Energy Techniques Chaitow, L. 4ª Edición Junio 2013 Inglés. Editorial CHURCHILL LIVINGSTONE ISBN 9780702059629
  • CHAITOW’s Muscle Energy Techniques Chaitow, S. — Fritz, S. 5ª Edición Junio 2023 Inglés Editorial ELSEVIER. ISBN 9780702082726
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